REINCORPORACIÓN
CON PERSPECTIVA
DE GÉNERO

A partir de la firma del Acuerdo final para la terminación del conflicto armado y la construcción de la paz entre el gobierno colombiano y las FARC-EP en 2016, empezó el proceso de desmovilización y posteriormente la reincorporación de 9970 excombatientes a la vida civil.

En dicho Acuerdo, se señaló que este proceso debía tener un enfoque diferencial, con énfasis en derechos de las mujeres. Aproximadamente el 25% de los excombatientes de esa guerrilla son mujeres y el proceso de reincorporación ha supuesto para ellas retos relacionados con nuevos roles, como la maternidad, la conformación de núcleos familiares y la participación en proyectos productivos o en espacios de participación ciudadana. El proceso de reincorporación con enfoque de género es una condición ineludible para la consolidación de la Paz. Las Resoluciones de Naciones Unidas como la 1325, la 1889 o la 2282 se materializan en los territorios desde el rol de las mujeres como constructoras de Paz, a partir de los esfuerzos del Estado en trabajo conjunto con la cooperación internacional y sociedad civil.
En 2017
Las mujeres de FARC definieron participativamente la estrategia de reincorporación integral para las mujeres excombatientes en la cual priorizaron acciones específicas para su reincorporación social, económica, jurídica y política. Paralelamente en el marco del Consejo Nacional de Reincorporación (CNR)1 se creó la Mesa Técnica de Género, instancia en la que participan representantes del gobierno nacional y de la FARC-EP y desde la cual se incluyó la perspectiva de género en el CONPES 3931 en 2018 con 18 acciones específicas, para garantizar la transversalización del enfoque en las diferentes políticas, programas y medidas afirmativas para las mujeres en proceso de reincorporación social, política y económica, lo cual es un importante avance y constituye, junto a la Ruta de Reincorporación social y económica definida por la ARN, la agenda programada que orienta la política pública en reincorporación.
Han pasado tres años desde la firma de los acuerdos...
y el proceso de reincorporación social, económica y política de los y las excombatientes avanza con políticas públicas del gobierno nacional y de los gobiernos locales, con esfuerzos complementarios de la cooperación internacional y con el fortalecimiento interno de la FARC. En este proceso persisten desafíos para las mujeres especialmente en el acceso a servicios especializados de salud y oportunidades educativas y económicas. La reincorporación social, económica y política de los y las excombatientes es prioritario para la construcción de una paz sostenible en los territorios dado que contribuye a la reconciliación comunitaria, la construcción de confianza con los y las excombatientes y a la prevención de violencias.

En este contexto ONU Mujeres, atendiendo al marco establecido en la política Paz con Legalidad, las prioridades de género contenidas en el CONPES 3931 y la estrategia de las mujeres de FARC, viene acompañando el proceso de reincorporación con perspectiva de género para el fortalecimiento de la ciudadanía de las excombatientes, su empoderamiento económico y la prevención de violencias basadas en género, articulada a los desafíos de la construcción de nuevas masculinidades con los hombres excombatientes.

ONU Mujeres ha realizado su intervención en coordinación con el gobierno nacional, de manera especial con la Agencia de Reincorporación y Normalización (ARN) y la Consejería Presidencial para la Estabilización y la Consolidación, con la Misión de Verificación de Naciones Unidas, con Agencias del Sistema de Naciones Unidas como PNUD, UNICEF y PMA y con el apoyo de aliados estratégicos como la Embajada de Noruega, la Embajada de Suecia y el Peacebuilding Fund.
Las y los excombatientes participan de la reincorporación desde un protagonismo de las mujeres, en la vida económica, social y política de los AETCR. Para afianzar este camino se han aprendido aspectos fundamentales, como la necesidad de generar condiciones de sostenibilidad en los procesos y las acciones para responder a las necesidades de las mujeres desde los territorios y articular las propuestas y proyectos con las entidades gubernamentales y con instancias organizativas de FARC. Por otro lado, continuar en el fortalecimiento de las intervenciones articuladas para responder a las necesidades y prioridades nacionales y optimizar recursos, alineando las acciones de la cooperación internacional y de ONU Mujeres a las apuestas del CONPES 3931 de 2018 y a todos los esfuerzos gubernamentales de política pública, evitando duplicaciones y construyendo sinergias. Este proceso debe ser un esfuerzo continuado y sostenido por parte de Estado, cooperación y sociedad civil. Las evidencias confirman que la construcción de Paz es un proceso donde la voz y las acciones de las mujeres deben conducir un nuevo tiempo de derechos, fortalecimiento del tejido social y reconciliación.

Desde la experiencia, ONU Mujeres ha sistematizado sus tres estrategias de intervención, así como algunas lecciones aprendidas en la gestión y acompañamiento a procesos de reincorporación:


1 Instancia creada por el Acuerdo en el que participan miembros del gobierno nacional y de FARC, cuyo objetivo es definir las actividades y adelantar el seguimiento del proceso de reincorporación a la vida civil de los excombatientes.